Home Staging
Que es el home staging?
Significado « puesta en escena inmobiliaria », el Home Staging es una técnica de valorización juiciosa que favorece la incitación de compra de un bien inmueble. Esta técnica de adaptación y de decoración de origen anglosajón se realizó hace unos treintena de años con el único objetivo de permitir a los propietarios vender rápidamente el bien inmueble del cual deseaban separarse.
Es en efecto en los años 70 que este fenómeno hizo su aparición cuando, Barbara Schwarz, agente inmobiliario y decoradora constató con satisfacción que las casas de sus clientes se vendían más rápido y más caro que de costumbre gracias a sus consejos en materia de decoración. Su técnica, banal pero de lo más eficaz, consiste simplemente en valorizar mejor el espacio afín de presentar a los visitantes un alojamiento bajo su mejor perfil. Arreglar la vivienda de manera armoniosa haciendo hincapié en el ambiente que ante todo debe ser cálido.
Esta técnica de marketing permite hasta cierto punto preparar correctamente un bien inmueble para su venta. Los profesionales del Home Staging son hoy más de 20.000 en los Estados Unidos.
Diferencia entre el home staging y la decoración de interiores?
Contrariamente a la decoración que consiste en personalizar a su gusto su vivienda, el home staging procede a destacar los puntos fuertes de la vivienda con ayuda de una decoración neutra y simple con el fin de adaptarse a los gustos del mayor número de compradores potenciales. El objetivo que se persigue no es dar una sensación de belleza, sino garantizar al vendedor una transacción rápida, sin negociación justificada por parte del futuro comprador. En efecto, al remediar las posibles críticas que podrían hacérsele, el home staging sirve para evitar toda negociación causada por la presencia de ciertas imperfecciones o desgracias evidentes en el alojamiento. Como es el caso en una casa testigo, el visitante debe poder proyectarse objetivamente sintiéndose en vuestra casa un poco como en la suya. Debe poder imaginarse fácilmente en la estructura que se le propone, y al mismo tiempo sentirse conquistado por la decoración del lugar. Cuando la decoración interior permite ciertas excentricidades para la elección del papel pintado por ejemplo, el home staging prefiere los tonos claros y unidos, con el fin de conservar una neutralidad absoluta menos sujeta a los reproches y faltas de gusto.
Función
Esta estrategia comercial que sabe demostrar validez en numerosos países como Estados Unidos, Canadá, Inglaterra o también Suecia, consiste en generar una atmósfera propicia a la venta en la cual el visitante va a poder proyectarse e imaginarse fácilmente. Mucho más que un relooking, el home staging cosiste en mejorar la vivienda, apostando sobre una apariencia neutra, limpia y calurosa, ya que la puesta en valor de una vivienda permite venderla rápido y bien. Un alojamiento decentemente preparado a la venta será una buena baza cara a la terrible competencia palpable en el mercado inmobiliario de hoy dia. Es esencial diferenciar bien entre el hecho de decorar su vivienda y el hecho de prepararla para su venta. Los vendedores tienen generalmente dificultades en deshacerse de sus gustos personales cuando se trata de poner su creatividad en beneficio para esta ocasión. No entienden siempre que sus deseos no son inevitablemente los de los demás y que no es necesario optar nunca por un color que contraste demasiado o un objeto ornamental demasiado singular en caso contrario el riesgo de desagradar será más elevado ante los visitantes y el esfuerzo de base sin efecto concreto sobre la venta. Por esta razón a menudo el dictamen de un profesional es muy importante, ya que viendo la vivienda desde un punto de vista exterior, hará su visión más objetiva. En cualquier caso, el vendedor debe comprender que una vez puesta en venta, su alojamiento no es ya solamente su propiedad personal que él, con el paso del tiempo, arregló a su imagen. Repentinamente, la vivienda se convierte en una clase de mercancía de la que desea deshacerse cuanto antes y no se trata entonces de decorar la casa más a su conveniencia, sino de tal modo que agrade a la mayor parte de personas susceptibles de estar suficientemente interesadas por el lugar para tener ganas de comprarlo.
Ejecución
La mayoría de los compradores prevén comprar una vivienda en la cual ellos no tendrán prácticamente que traer sus muebles. Sabiendo que u visitante toma habitualmente su decisión en los 90 primeros segundos de su prospección, es importante ser consciente que la primera impresión es la mejor.
Además, ciertas estadísticas avanzan que alrededor del 90% de las adquisiciones inmobiliarias se realizan después de un flechazo. Por fin, ha sido demostrado que una casa bien cuidada, sin defectos aparentes y decorada con sutileza se vende claramente más rápido. Contradictoriamente, el periodo de puesta venta de una vivienda se acompaña a menudo de la aparición de un fenómeno de abandono manifiesto en el alojamiento. En efecto, tomando repentinamente conciencia que pronto va ha ceder la vivienda, el vendedor prefiere canalizar su energía sobre la búsqueda de su futuro hogar, no concediendo así tanta importancia a su vivienda. No obstante, cuando más tiempo pasa entre la venta y la firma de compromiso con un nuevo comprador, más el estado de la vivienda se va a deteriorar, disminuyendo al paso las oportunidades de venta de manera considerable.
Para proceder de manera óptima, necesitarán:
1. Evaluar las necesidades
Las personas desean vender su alojamiento rápidamente sin, sin embargo, dejar a los compradores potenciales entrar en su intimidad deben evaluar bien las necesidades de su vivienda antes incluso de comenzar la visitas con el fin de reducir de manera significativa el plazo de la transacción y las idas y venidas intrusivas en su hogar.
Gracias a algunos esfuerzos simples, el Home Staging ayuda al vendedor a dar un verdadero toque resplandeciente a su alojamiento. Para los que no se sienten capaces de proceder solos, es totalmente posible recurrir a un profesional cuya consulta varia en general entre 60 y 350 euros según la superficie y el estado de la vivienda concerniente. El objetivo principal es alistar las intervenciones que deben emprenderse.
Los trabajos generados por el Home Staging superan raramente el 1% del precio de venta total de la vivienda. Para aquellos que desean limitar al máximo los gastos ocasionados, hay que saber que ciertos decoradores alquilan por alrededor de un tercio del precio de venta de los objetos y muebles con el fin de causar buena impresión durante las visitas.
2. Reparar
Para las viviendas más antiguas, lo esencial será rehabilitar las partes que lo necesitan: contraventanas en mal estado, cristales rotos, una teja que cambiar, una fuga en el baño, etc.… Para las viviendas más recientes, se acentuarán los trabajos de definición: pintura de puertas, colocación de enchufes o de lámparas.
Todas estas cosas a las cuales el vendedor ya no muestra atención a causa de la cohabitación y que chocarán al visitante sin duda alguna. Es necesario tener bien en cuenta que las tres cuartas partes de los compradores desean firmar por una compra “llaves en mano” y no por una vivienda a renovar. Lo esencial es recordar siempre que el objetivo del home staging no es de ninguna manera disimular las irregularidades de la vivienda con el fin de estafar al comprador. Que de todas maneras goza de una protección sistemática en caso de vicios ocultos en la vivienda.
3. Limpiar
Verdadero freno a la compra, no hay nada más detestable que entrar en un a pieza sucia y desordenada. Guardar y limpiar su interior antes de la visita de un comprador potencial es el mínimo que podemos hacer con el fin de facilitar la venta de la vivienda. Rara es la persona que desea adquirir una vivienda sucia que le parecerá ciertamente un tanto mal sano. Una casa sucia y desordenada parecerá mal mantenida y hará dudar al visitante.
Nada más simple que un toquecito de limpieza. Al alcance de todos y maximizando considerablemente la oportunidades de venta, se olvidan o se descuidan a veces los gestos más simples. Al neutralizar los olores de los animales, del tabaco u incluso de frituras, recogiendo los objetos que estorban, será más fácil al visitante imaginasen el lugar.
4. Restaurar el espacio
Volver a pintar una o dos paredes un tanto amarillentas puede resultar realmente necesario a la hora de una puesta en venta. Un buen toque de pintura fresca en algunos lugares estratégicos de la vivienda puede lograr una verdadera diferencia en las visitas, en particular cuando los matices elegidos son muy actuales. Atención no obstante a lanzarse en tonos demasiado diferentes. Mejor preferir tonalidades claras que serán menos propensos a las posibles críticas de los visitantes.
Es necesario velar también por no descuidar algunos pequeños detalles de primera impresión vanos pero que finalmente causarán un verdadero impacto en los visitantes. Cortinas rasgadas, manchas en la alfombra, un sofá deformado, un mueble rayado, estas simples bagatelas retirarán el encanto a la vivienda que parecerá menos neta a los ojos de los eventuales compradores.
La parte fundamental es crear un ambiente propicio para la venta. Este principio debe aplicase en el interior, pero también en el exterior de la vivienda. En efecto, el visitante y comprador potencial debe tener deseo de entrar. Asegúrense de ordenar las entradas, que deben ser ante todo acogedoras. Además el vestíbulo de entrada es una zona fundamentalmente de alojamiento. Es importante aportar mucha atención, ya que es la primera parte que el visitante verá entrando en su casa. La parte fundamental es favorecer la simplicidad con el fin de no limitar inútilmente el espacio en esta zona. Se debe poder deambular fácilmente, por lo tanto no es necesario bloquear el espacio de este lugar.
El salón es igualmente un lugar estratégico de la casa. Los muebles demasiado voluminosos deben evitarse, ya que ocupan mucho lugar e impiden al visitante darse cuenta de la superficie real de la pieza. Siendo dicho que la primera impresión consta aproximadamente de 90 segundos, hay grandes probabilidades que eso ocurra en el salón, estadísticamente segunda pieza visitada después de la entrada en una visita inmobiliaria. Estructurar bien el espacio en función del efecto deseado es todo un arte. Crear un efecto cocooning en el seno de la pieza inmensa y la impresión de espacio en un estudio pequeño no es siempre evidente. Algunas astucias simples pueden bastar para crear ilusión. Lo importante es dejar fluir su imaginación y su creatividad.
5. Valorizar
Un cierto número de discretos detallitos pueden causar un efecto asombroso en los visitantes. Alguna velas perfumadas, suaves cojines, una reproducción de una obra maestra, un bonito jarrón con flores frescas y hecho. La colocación de cortinas en las ventanas dará una sensación de calidez muy interesante. Además, una bonita lámpara o un bonito soporte son mejor que una bombilla simplemente conectada a un hilo eléctrico visible.
Las alfombras también tienen la facultad de vestir la pieza. La presencia de una alfombra bajo la mesa del salón puede suavizar y estructurar al mismo tiempo la zona en la cual se sitúa. Es también posible marcar más claramente las partes mal delimitadas o abiertas, gracias a la presencia de colores repitiéndose en varios lugares estratégicos de una misma zona. La mayoría de los futuros compradores están a la búsqueda de una vivienda lo más luminosa posible. Es por ello que siempre es preferible abrir bien las cortinas, dejando al mismo tiempo una o dos lámparas encendidas, a fin de obtener una excelente claridad, acentuando de paso el lado caluroso del lugar. Mejor aún, si posee una chimenea y que las visitas se desarrollan en invierno, nada más agradable que un buen fuego de chimenea para ayudar al visitante a sentirse inmediatamente cómodo.
Es atrayendo la mirada de los visitantes sobre los puntos fuertes de su vivienda que las oportunidades de venta serán más grandes. Es necesario que el futuro comprador esté atraído inmediatamente por las piezas, que se sienta cómodo, lo que inevitablemente, le dará ganas de instalarse.
6. Despersonalizar
El objetivo principal es evitar que vuestro interior parezca atrevido. Es necesario crear un espacio purificado a fin de evitar al máximo la sensación de sofoca miento. La parte fundamental es limitar la concentración de objetos en un mismo lugar. Algunos objetos por aquí, por allá pondrán en valor la pieza. Al contrario, un excesivo número de objetos de decoración engendrará un efecto de “lujo” que puede pasar a exuberancia, lo que tendrá una consecuencia nefasta sobre el visitante. Obteniéndole un sentimiento de asfixia, este tendrá entonces la única idea en la cabeza quitar el lugar.
La vivienda que se pone en venta debe convertirse en un lugar neutro, pudiendo ser la vivienda de cualquier persona. Como una casa piloto, a la imagen de los espléndidos chalets de las revistas de decoración, vuestro interior debe perder su compromiso con ustedes, sin por tanto perder su alma. Lo que es indispensable, es despersonalizar al máximo la vivienda. Ningún poster, ninguna foto de familia, tampoco colección de cochecitos o de objetos presentes de manera repetitiva deben hacer intrusión en el momento de la visita. Una persona ajena al hogar no debe de ninguna manera ser capaz de tener una idea de la personalidad o los gustos del propietario a su llegada. Un comprador potencial no se sentirá cómodo si está rodeado de objetos atípicos. Hay que saber que cuanto más personalizado es un lugar, más riesgo de reacción existe. Que lo adore o lo deteste, el visitante se confrontará a emitir una crítica personal conscientemente y se aconseja vivamente no tomar esta clase de riesgo en visitas destinadas a una venta inmobiliaria.
Lo más importante es evitar los estilos demasiado marcados. Ni demasiado moderno, ni demasiado tradicional. Lo más juicioso es hacer un buen compromiso entre lo antiguo y lo contemporáneo. Nada que desde el punto de vista generacional, una vivienda al estilo rústico desagradará mucho a los jóvenes, tanto como una vivienda demasiado moderna chocará a los ancianos. La casa debe seguir estando viva y no debe parecer estática. Es por ello que es fundamental velar por que la vivienda conserve su alma. Un café humeante sobre la mesa de la cocina o algunas revistas dispuestas en un rincón del sofá harán su cometido. Si la persona ojea una o dos pasando cerca de ellas, es que la magia se ha producido.
En resumen
Gastar para su interior justo antes de trasladarse puede parecer absurdo. No obstante, cada vez más personas optan por esta solución. Generando más de tres veces de cada cuatro la recuperación de la inversión, el home staging es actualmente un buen medio de vender rápidamente su vivienda, en particular en este periodo de crisis inmobiliaria.
Para una inversión básica que variará según la superficie de la vivienda y los trabajos que deben preverse (vivienda amueblada o vacilla, alquiler de muebles, etc…), el vendedor comercializará una vivienda competitiva, por la cual el comprador tendrá dificultades de justificar una solicitud de baja de precio. Algunos vendedores hasta llegan a aprovecharse de una plusvalía que oscila entre 2 y 20% según el tipo de vivienda concerniente.
Al momento de una prestación de Home Staging, lo que se pretende causar sobre todo en el visitante, es el flechazo. Es necesario ser capaz de proporcionar al futuro comprador una vivienda “llave en mano”. Al mostrar la vivienda en su mejor día, será más fácil convencer al futuro comprador que acaba de encontrar lo que realmente buscaba. Una vivienda por la cual se siente un flechazo es una vivienda de la que nos acordamos y es a que generalmente compramos.
Para Interval, la solución a los problemas inmobiliarios reside en el Home Staging: Es una “técnica simple, moderna y eficaz ”, una preparación óptima para una venta exitosa.
Llàmenos sin compromiso y le aconsejaremos un Home Stagger para optimizar las visitas, vender al mejor precio y más rápido !
Interval Group - Tlf: (+34) 685.203.202 – E-mail: info@interval-group.com









