Una riqueza insospechada
// March 17th, 2010 // No Comments » // Empresas, Inmobiliaria
Admitámoslo: escribir un post sobre las profesiones de la vivienda en el momento donde el conjunto del sector inmobiliario se cierra o se licencia por todas partes, hay que amar las paradojas. Fuera de esta vulnerabilidad cíclica, las profesiones de la inmobiliaria tienen una imagen deplorable, casi tan vergonzosa como la de las aseguradoras, de los políticos, de los banqueros. Solo que: como toda caricatura, esta da ganas de luchar contra.
Existen, las hemos encontrado, los agentes inmobiliarios honestos, los constructores de casas individuales progresistas, los promotores locos por las bellas arquitecturas, los renovadores cultivados, los notarios apasionados, los administradores de fincas consagrados. Pero evidentemente, hay también estafadores, ladrones, patanes… Como en todas partes.
¿Entonces? Las profesiones son lo que la gente hace. Y estas profesiones, cuando están bien hechas son entre otras las más apasionantes, las más gratificantes y no solamente por el dinero en efectivo. Construir para los demás, encontrar el apartamento o la casa de los sueños para permitir a otros sentirse felices sin arruinarse, informar a las familias sobre sus derecho…
El dinero jamás es fácil. La remuneración es otro debate, el de la intermediación, de su funcionamiento económico. O de costes de construcción. Tanto para la imagen. Sin embargo, para el encanto, la plenitud personal para entrar en la carrera? Hablad con un promotor, un agente inmobiliario, un cazador de propiedades o también de un home stager, hablan siempre del trabajo bien hecho y del contacto humano.





























